Ellas y nosotras (a propósito de la toma en FACSO, Paraguay)

Ellas… personas que se ven a la izquierda en la foto, comen asado y cocacola. Financiadas y arengadas por “seccionaleros”. Nosotras, personas también, comemos arroz y tomamos agua, traídos por gente de diferentes simpatías. Ellas acusan a cualquiera que piense diferente de “zurdos” como si eso fuera algo malo. Cierto que muchas se quedaron estancadas en la época de Stroessner y la guerra fría. Ellas apelan a la violencia y el robo. Nosotras al diálogo. Ellas nos insultan: “putos, vayan a Venezuela”. Ellas homófobas y cortas mentales. Nosotras pidiendo una Facultad y no tenemos vínculo con otros países. Ellas nos cortan el agua, nosotras les ponemos música. Ellas coloradas, viejas, reaccionarias que arañan y anhelan la violencia del oscurantismo. Nosotras diversas y zurdas que llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones. Otro mundo es posible.

¿Rubén Villalba debe morir?

Reproduzco aquí un poema de Ricardo de la Vega del 10 de diciembre de 2014: “Rubén Villalba debe morir para que sirva como ejemplo, para que nadie ose reclamar un pedazo de tierra, para que sepan todos a quién tu perteneces, Paraguay que reptas como un canto derrotado, y quien manda, mata; y quien manda come los vientos y los ahorros que con tanto celo guardas bajo ese colchón de silenciosas pulgas; Rubén Villalba debe morir, porque es mejor que todos se pregunten: ¿Qué pasó en Curuguaty? como si nadie supiera qué pasó en Curuguaty, como haciéndose el desentendido, como si no viviera aquí hace toda la vida que se hace el desentendido como si no supieras qué pasó en Curuguaty y te la pasas preguntando Ingenuo que pretendes marchar para cambiar el mundo —siempre custodiado por la policía— y así enterarte que en esta tierra se matan campesinos con menos disimulo sin pudor y sin pausa como si se tratara de espantar las moscas que perturban el buen dormir del Hereford, del Aberdeen Angus, de la Nelore que suspira agobiada por el sol de Miami, como si no supieras qué pasó en Curuguaty, como si no supieras que ciento […]

Una carta…

En tiempos de hipertexto y virtualidad, reflexioné sobre las cartas de (des)amor que he recibido a lo largo de mi vida. Las últimas que recuerdo me las escribieron mis amigos para mis dos últimos cumpleaños. Recuerdo otra desordenada y desesperada del año pasado, y recuerdo una de hace 4 años que aun conservo en el primer cajón: era cortita como de 10 palabras, pero hermosa y profunda. Recuerdo más difusamente las decenas que recibí durante mi juventud. Así me puse a pensar, hace cuánto cada uno de ustedes no recibe o escribe una carta de amor o desamor. Digo, una carta que al menos no se enchastre demasiado en la vorágine de las redes sociovirtuales y no sea un mensaje pseudo público y vanalizado, sino algo tangible tocable, olible, arrugable, y manchable de lágrimas de dolor o de emoción. En la búsqueda, dentro de mi mente, me topé con unas líneas que aquí les dejo: Viajé dos días, Tomé dos aviones, dos ómnibus, bajé un ascensor, subí un barco y trepé una van. Recorrí caminos, hablé con gente en raros idiomas caminé playas desiertas, de arenas blancas y tormentosas aguas. Revisé cada una, cada botella de cada orilla, en  cada […]

Ideario (Francisco M. Ortega Palomares)

“Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me da pena la vida, los cambios de sentido, las señales de stop y los pasos perdidos. Me agobian las medianas, las frases que están hechas, los que nunca saludan y los malos profetas. Me fatigan los dioses bajados del Olimpo a conquistar la Tierra y los necios de espíritu. Me entristecen quienes me venden clines en los pasos de cebra, los que enferman de cáncer y los que sólo son simples marionetas. Me aplasta la hermosura de los cuerpos perfectos, las sirenas que ululan en las noches de fiesta, los códigos de barras, el baile de etiquetas. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sinsentido, parado frente al mar mientras que el mundo gira.”     Francisco M. Ortega […]

Payaso

(146 hits) “Un día, Un día, quizás pronto. Un día arrancaré el ancla que mantiene mi buque lejos de los mares. Con la especie de  coraje que hace falta para ser nada y sólo nada, soltaré lo que parecía ser-me indisolublemente próximo. Lo cortaré, lo derribaré, lo romperé, lo haré rodar. De un golpe que degüelle mi miserable pudor, mis miserables combinaciones y encadenamientos “de hilo y aguja”. Vaciado del abceso de ser alguien, beberé de nuevo el espacio nutricio. A golpes de ridículos, de decadencia (¿qué es la decadencia?), por estallido, por vacío, por una total disipación–ironía-purgación, expulsaré de mí la forma que se consideraba tan bien atada, compuesta, coordinada, combinada con mi entorno y con mis semejantes, tan dignos, tan dignos mis semejantes. Reducido a una humildad de catástrofe, a una nivelación perfecta como después de un intenso julepe. Devuelto por debajo de toda medida a mi rango real, al rango ínfimo que no sé qué idea-ambición me había hecho desertar. Aniquilado en cuanto a la altura, en cuanto a la estima. Perdido en un lugar lejano (o ni siquiera eso), sin nombre, sin identidad. Clown, abatiendo en la risotada, en la grotesca carcajada, el sentido que contra […]

Mi Espíritu Imperecedero

“Se hace largo el camino sin ti, y al diablo, que ya no quiero seguir. Y sin pedirle nada a cambio, al diablo el alma le di. Si el sol dice que te desenamoras, si dice que te olvide, vida mía, maldigo cada día y maldigo el correr de las horas. El diablo me visita, y cada noche marchita este jardín con su anarquía, y en mala compañía me deja a mi conmigo a solas… a solas. Regalé mi alma imperecedera ¿para qué? para que nunca más me duela. ¿Y ahora qué? Ahora coloco las aceras. Ahi al fondo de la calle, jefe, queda un sitio. Se marchó, y no hubo despedidas (…)” Extremoduro – Material Defectuoso

Sin romper cristales

(124 hits) “Pasó por fin, se te cruzó un buen chico (dime tu gracia si te da la gana) y rechacé el papel de indiano rico mecenas del divorcio de tu hermana. La noche que perdiste el miedo al miedo fue tan corta que dura todavía, por más que yo, maldito José Alfredo, te diera más de lo que no tenía. Me costará ¿qué quieres que te diga? ser elegante sin romper cristales, ahora que ni siquiera eres mi amiga. No enseñan a olvidar las autoescuelas, pero, hasta los feroces animales lloran cuando los dejan a dos velas.” Joaquín Sabina

“Vos No Sabés Qué Es El Amor (una tarde con Charles Bukowski)”

(137 hits) “Vos no sabés qué es el amor dijo Bukowski tengo 51 años y estoy enamorado de esa pendeja me pegó fuertísimo pero no te preocupés ella también está enganchada así debe ser mi viejo yo me les meto en la sangre y ya no pueden olvidarme Tratan de alejarse pero finalmente vuelven todas ellas vuelven salvo ésa que dejé plantada Me hizo llorar y mucho bueno en realidad en esos días tenía la lágrima fácil

“Ustedes y nosotros” – De Mario Benedetti

Comparto este poema el día en que deja de existir esta persona increíble que nos ha hecho gozar, reír y llorar, y que nos da fuerzas día a día para luchar contra las adversidades y mezquindades de este mundo … Ustedes cuando aman exigen bienestar una cama de cedro y un colchón especial, nosotros cuando amamos es fácil de arreglar con sábanas qué bueno sin sábanas da igual. Ustedes cuando aman calculan interés y cuando se desaman calculan otra vez, nosotros cuando amamos es como renacer y si nos desamamos no la pasamos bien. Ustedes cuando aman son de otra magnitud hay fotos chismes prensa y el amor es un boom, nosotros cuando amamos es un amor común tan simple y tan sabroso como tener salud. Ustedes cuando aman consultan el reloj porque el tiempo que pierden vale medio millón, nosotros cuando amamos sin prisa y con fervor gozamos y nos sale barata la función. Ustedes cuando aman al analista van él es quien dictamina si lo hacen bien o mal, nosotros cuando amamos sin tanta cortedad el subconsciente piola se pone a disfrutar. Ustedes cuando aman exigen bienestar una cama de cedro y un colchón especial, nosotros cuando amamos […]